El mantener unos dientes hermosos y una boca sana no tiene porque ser un calvario si tomamos como nuestra una palabra muy simple: "prevención". Esta palabra entre algunos de sus significados que nos brinda el diccionario quiere decir: preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo, de esta manera nosotros podemos tomar el control de nuestra boca ejecutando algunas acciones muy simples para evitar que se presenten problemas serios en el futuro con la función de nuestra boca; entre los que debemos destacar los siguientes:
recuerde cepilla sus dientes después de cada alimento con un cepillo y pasta dental indicado y siguiendo siempre una técnica correcta.
Limpie entre diente y diente con hilo dental al menos una vez al día.
Considere el uso de algún enjuague antiséptico (recomendado por su odontólogo).
Disminuya la cantidad de carbohidratos en su dieta (dulces, golosinas, refrescos, etc.)
No introduzca entre sus dientes objetos como clips, palillos, puntas de lápices, etc.
Procure visitar a su odontólogo 2 veces al año para que revise sus dientes.
El odontólogo en su visita semestral además de realizar una limpieza profesional a su boca donde retirará el sarro de entre los dientes, los pulirá y fluorará, llevará acabo una inspección general de todos los tejidos, tomará algunas radiografías pertinentes para descartar caries ocultas y checará su mordida (oclusión). Esta revisión semestral por lo general no es dolorosa, se realiza en poco tiempo y es una inversión en usted que seguramente su boca lo agradecerá. ¿No cree que valga la pena? Espero que estos consejos le sirvan a usted y a su familia.
|