Cuando Villa Alegre existía en mis sueños pensaba... Yo quiero una escuela alegre, simpática, atrayente, que me haga feliz. Un lugar en donde además de aprender muchas cosas sea un espacio que prepare para la vida, en donde el primer objetivo sea lograr niñ@s felices, un lugar de amistad, de encuentro, cultivadora de actitudes y valores, motivadora, en donde "siempre" exista una actitud de escucha.
Hoy puedo decir que a lo largo de estos años hemos vivido un proceso de crecimiento, de aprendizaje, de madurez y logrado hacer de Villa Alegre el proyecto de vida que deseábamos.
Dicen que para que un sueño se cumpla primero hay que soñarlo, después, tener a tu lado corazones que confían...
Gracias por tu confianza.
Profra. Yolanda Aburto Porta
Directora. |